Esta es una reforma integral de la planta baja enfocada en la modernización de interiores, la optimización de los 305 m² existentes y la incorporación de una estética minimalista y atemporal.
El diseño eliminó la compartimentación a favor de un espacio social totalmente abierto, integrando la cocina, el comedor diario y el living. La estética es limpia, dominada por el blanco y el gris claro, que se complementan con acentos de madera clara y el uso de mármol veteado en mesadas y revestimientos, aportando una sensación de lujo discreto.