Esta es una residencia de diseño Clásico Contemporáneo con vocación vacacional, que destaca por su calidez y su fuerte énfasis en los espacios de esparcimiento al aire libre. La vivienda se desarrolla en dos niveles y cuenta con 240 m² de superficie.
El diseño se define por la materialidad tradicional: un revestimiento texturado en un tono tierra suave y el uso sutil de cubiertas inclinadas o tejas (visibles en el segundo piso), enmarcando aberturas de color oscuro. Los interiores, de paredes blancas y pisos claros de estilo rústico, garantizan luminosidad y un ambiente acogedor.